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Carpintería de aluminio: cumpliendo con su responsabilidad con la sociedad europea

El año 2020 está cerca y la Directiva Europea del 2012 relativa a la eficiencia energética marca la necesidad que para ese año todos los edificios de nueva creación tengan que cumplir los siguientes requisitos:
• Reducir un 20% el consumo de energía.
• Reducir un 20% la emisión de CO2 a la atmósfera.
• Utilizar un 20% de energía renovables.

Carpintería de aluminio: cumpliendo con su responsabilidad con la sociedad europea

Es por tanto una necesidad urgente atajar los excesos energéticos de nuestros hogares y del conjunto de la sociedad; pero todavía más el despertar la conciencia del ciudadano para que su interés trascienda el mero ahorro energético.

Es responsabilidad de los diversos actores de la edificación (fabricantes de productos, constructores, promotores, técnicos, colegios profesionales y la administración) el concienciar y educar al ciudadano en el ahorro de energía y en la inversión para conseguir dicho ahorro.

Algunas empresas, como la aragonesa ITESAL, tiene dentro de sus prioridades la concienciación social del ahorro de energía y, por ello, propone la utilización de carpintería de aluminio de máximo aislamiento térmico.

Algunas de las razones para hacer una rehabilitación energética son:
     • Consumir menos energía.
     • Proporcionar mayor confort.
     • Reducir el importe de facturas energéticas, amortizando su coste con el dinero ahorrado en cada factura.
     • Reducir las emisiones de CO2 y el consumo de combustibles fósiles.
     • Incrementa el valor de la vivienda a la hora de vender o alquilar.

Las posibilidades de intervención para mejorar la eficiencia energética de nuestras viviendas son muy diversas y aunque cada edificio tendrá su caso particular, se puede afirmar que dentro de las más comunes están las siguientes.
     • Aislamiento térmico de fachadas por el exterior.
     • Aislamiento térmico de fachadas por el interior.
     • Aislamiento térmico de fachadas mediante relleno de cámaras de aire.
     • Aislamiento térmico de cubiertas.
     • Aislamiento térmico de suelos expuestos.
     • Cambio de ventanas.

Las ventanas son generalmente los elementos más débiles en el aislamiento térmico de los edificios anteriores al Código Térmico de la Edificación de 2006 y la mejora del aislamiento térmico de una ventana es una de las formas más económicas para minimizar las pérdidas de energía térmica.

En el estudio que realizó el laboratorio TECNALIA (estudio TECNALIA), sobre la influencia de la carpintería en la eficiencia energética de un edificio, se obtienen como resultados un ahorro de entre un 20% y un 40% en la demanda de energía, en el cambio de ventanas anteriores al CTE 2006 con respecto a unas que cumpliesen esta normativa.

Para elegir una buena carpintería nos tenemos que fijar por este orden en:
     1. La resistencia y larga vida del material del marco de la ventana.
     2. El grado de permeabilidad de su cierre, para que impidan la entrada de aire.
     3. El valor de transmitancia (valor U) del vidrio.
     4. El factor solar del vidrio.
     5. La transmitancia del marco.

Con estas características, podemos asegurar que el mejor material que se puede utilizar como marco de nuestras ventanas es el aluminio con R.P.T. (rotura del puente térmico), gracias a que tiene un buen valor de aislamiento y que es un material de gran resistencia que durará toda la vida del edificio, sin ningún tipo de mal funcionamiento.