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Edificios de consumo de energía casi nulo

El 40% del consumo total de energía de la Unión Europea corresponde a los edificios. Pesa a las acciones normativas de los distintos países y gobiernos, el nivel de emisiones de CO2 no paraba de aumentar.

Edificios de consumo de energía casi nulo

Por ello, con la directiva europea 2010/31/EU se pretendió cambiar esta tendencia, estableciendo un nuevo concepto, el “edificio de consumo casi nulo”, y obligando a los estados miembros a que lo definan cuantitativamente y lo apliquen como obligatorio a partir del 2020 (2018 en edificios públicos).

La directiva establece que “un edificio de consumo de energía casi nulo es aquel con un nivel de eficiencia energética muy alto…” y “la cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes renovables producida in situ o en el entorno”.

Se da a los estados miembros libertad para definir e implementar la directiva de manera autónoma e independiente, eximiéndolos de que establezcan unos niveles de eficiencia energética mínimos cuando éstos no sean rentables a lo largo de la vida útil del edifico.

Para nuestro país, debemos de considerarlo una necesidad más que una obligación, debido a nuestro mayor nivel de dependencia energética. La reducción del consumo de nuestro parque edificado, mediante la mejora de la eficiencia y la incorporación de fuentes de energía renovables han de ser objetivos primordiales. El consumo de los edificios supone el 30% del consumo energético total y es el responsable del 40% de las emisiones de CO2.

reducción emisiones CO2

A fecha de hoy, en nuestro país, nos encontramos en la fase de definición cuantitativa de lo que consideramos, un edificio de consumo casi nulo, según la definición de la directiva europea. Actualmente, y para que sirva de apoyo a esta definición, se están realizando simulaciones energéticas por ordenador en las que, partiendo de edificios de consumo medio en el marco español, se llegue, mediante mejoras en su diseño, a una reducción máxima de su consumo energético para posteriormente establecer el potencial de generación renovable.
Muchos ejemplos muestran ahorros relativos del 87% del consumo neto de energía, frente a un edificio de referencia con soluciones y técnicas arquitectónicas en España.

Destacar que, para obtener un edificio de energía casi nulo, es muy importante:

- Realizar un diseño integrado donde todos los agentes participen desde el inicio.
- Concienciación de sus ocupantes, puesto que son una parte importante del proceso.

Un ejemplo de este tipo de proyectos, en el cual ITESAL ha tenido un papel destacado, ha sido la mejora de la eficiencia energética en 576 viviendas en el distrito de Torrelago de la localidad vallisoletana de Laguna de Duero, dentro del proyecto CITyFIED de la Unión Europea. Este proyecto, básicamente, consiste en la rehabilitación energética de un barrio, bajo criterios de viabilidad técnica y económica, la comprobación de los resultados in situ y la comprobación de que las actuaciones y mantenimientos resultantes son similares a cualquier otro tipo de edificio.

edificio de consumo casi nulo

Una de las acciones primordiales del proyecto contempla el tratamiento de la envolvente del edificio, rehabilitando la fachada, en un principio, sin actuar en las ventanas. Durante la vida del edificio había una gran variedad de modelos, soluciones, y algunos propietarios ya habían realizado medidas al respecto. Sin embargo, fundamentalmente al usuario que no había realizado ninguna acción, si que se sugiere el cambio de unas ventanas con más de 35 años, que disponían de acristalamientos simples. En este punto es donde ITESAL ha intervenido de forma muy significativa colocando sus distintos sistemas y actuando sobre la envolvente del edificio.

Como resultado del proyecto, la intervención sobre los 31 bloques de viviendas, ha producido una mejora en los ahorros de calefacción en torno al 40-50% de media, siendo, otro parámetro que destaca en el proyecto, la mejora del confort generalizada de las viviendas, otro aspecto fundamental a considerar ya que se evita el efecto de pared fría, corrientes de aire, etc…

Destacar, por último, un aspecto que también señala el proyecto, en el que indica que este efecto se puede ver incrementado si la intervención se hubiera ampliado a la totalidad de las ventanas. Define, desde el punto de vista energético, que una mejora generalizada de las ventanas puede suponer una reducción del consumo de calefacción de hasta un 50%, no solo por la reducción de pérdidas de calor, sino por la reducción de infiltraciones de aire.

Obtener edificios de energía de consumo casi nulo no se debe considerar como una cuestión meramente reglamentaria. Los diferentes agentes del sector, así como la sociedad, deben ser capaces de valorar los beneficios de una edificación sostenible de alta eficiencia energética.