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El aluminio como revolucionario en el mundo del automóvil

Recientes estudios constatan un cambio en la conducta de quienes buscan cambiar su coche. La potencia y un diseño eminentemente deportivo han dado paso a la priorización de precio, funcionalidad y seguridad. ¿La clave para lograrlo? El aluminio.

El aluminio como revolucionario en el mundo del automóvil

Si pensamos en una temática con un componente pasional muy importante, sin duda nos vendrá a la cabeza el momento de la compra de un coche. Tradicionalmente, el diseño del vehículo, la sensación de deportividad, la potencia, las prestaciones y las sensaciones al conducirlo han sido las características que han llegado a enamorar, casi literalmente, al comprador.
 
Pero esta tendencia está cambiando: un estudio del Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil en 2013 constató un cambio sustancial en la conducta de los consumidores. Y es que el 62% de los clientes españoles se muestran, por primera vez, más racionales que emocionales. O lo que es lo mismo: ahora prefieren precio, funcionalidad y seguridad. Los fabricantes mundiales de automóviles no son ajenos a esta tendencia, y ya encontraron solución ante la problemática de satisfacer al consumidor deportivo y apasionado, aunque práctico y racional a la vez.
 
El aluminio, gracias a sus extraordinarias características de robustez, ligereza, sostenibilidad, posibilidades de diseño, seguridad y no inflamabilidad, resultó ser la respuesta. ¿Otro dato más que redondea su envidiable descripción? Ser el único material que puede formar o componer cualquier parte de un vehículo: desde llantas a carrocería, pasando por interiores, motores, barras del techo, decoraciones, remates, conectores, e incluso, cables eléctricos. ¿Por qué no te fijas en tu propio vehículo, o en aquél que te gustaría tener? Lleva aluminio.

Sin lugar a dudas, una de las grandes revoluciones en el mundo del automóvil ha resultado ser la aplicación del aluminio en la estructura de los vehículos. De este modo, se han alcanzado los estándares de la EURO NCAP en materia de fabricación de motores, y la consecución de los objetivos de reducción de emisiones y reciclaje de componentes. 
 
¿Algún ejemplo en concreto? El Tesla Model S es el coche eléctrico más innovador del mercado puesto en producción. Su carrocería es 100% de aluminio, consiguiendo la puntación de 5 estrellas de EURO NCAP en las pruebas realizadas el pasado noviembre de 2014. Además, y según las pruebas norteamericanas NHTSA, el Tesla S está considerado el vehículo más seguro del mundo.
 
No es el único vehículo que se ha apuntado a incluir este metal. El Audi R8, gracias su estructura de aluminio, reduce en 210 Kg su peso frente al uso de acero. Su motor también es de aluminio, y en su versión V10 llega a alcanzar los 525 cv. Además, los perfiles extruidos de aluminio forman el 70% de la carrocería y el 22% de los paneles, combinados con el carbono y otros materiales de la misma alta tecnología. Como anécdota a destacar, este coche ha formado parte de la película Iron Man rodada en 2008. Si la habéis visto, recordaréis una escena en la que el coche debía chocar y quedar destruido. Pues según el número 21 de la revista Metal Actual, tras la primera toma del choque durante el rodaje, el director Jon Favreau quedó francamente descontento. Y es que el coche apenas se deformó en el primer impacto, debiendo ser retocado a posteriori para simular desperfectos.
 
 
También Land Rover en su planta de Solihull ha experimentado una enorme expansión gracias al uso del aluminio y las nuevas tecnologías aplicadas al proceso productivo. No solo la estructura del coche es de aluminio, también sus puertas, que permiten reducir en 420 Kg un Ranger Rover, además de incrementar su seguridad frente al mismo modelo fabricado en acero. Además, tal y como señaló Autobild en Junio 2013, el aluminio permite tratamientos superficiales y de pintura más duraderos e innovadores. No nos extraña en absoluto que Land Rover defina a su planta de Solihull como “el templo del Aluminio”.
 
Pero Ford, Peugeot, Citroën, Volkswagen, BMW, Mercedes y, de hecho, prácticamente todas las marcas, usan para sus motores componentes de aluminio. ¿El motivo principal? Sus extraordinarias posibilidades. Tal vez el caso más conocido sea el de la marca japonesa Honda. Y es que ya lleva varios años fabricando motores de aluminio, considerados, de hecho, como los más eficientes y fiables del mercado.

En definitiva, los que amamos los coches, o los que los usamos como herramienta de trabajo, somos conscientes que con el aluminio nos encontramos frente a un material extraordinario por sus aplicaciones y modernidad, pero también por sus posibilidades de diseño, eficiencia, resultados y respeto por el medio ambiente. Y es que resulta reciclable al 100%, y lo encontramos en nuestro día a día en muchos más escenarios de los que somos conscientes. ¿Por qué no empiezas por comprobarlo en tu propio vehículo?
 
Fig.1: Motorpasión futuro, Agosto 2013; Autoleyendas, Abril 2008