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El aluminio garantiza la calidad del aire interior

Un edificio respetuoso con el medio ambiente debe garantizar la salud y el bienestar de los usuarios. Las personas pasamos aproximadamente el 90 % de nuestro tiempo en espacios interiores, por lo que es importante diseñar y construir edificios que aseguren una alta calidad del aire interior, además de realizar unas buenas prácticas de uso y mantenimiento.

El aluminio garantiza la calidad del aire interior

Cuidando la calidad del aire, se cuida la salud de las personas que viven o trabajan, evitando enfermedades o síntomas asociados al término de “síndrome del edificio enfermo”.

¿Qué se les pide, por lo tanto, a los edificios con relación al control del aire interior?:

• Condiciones de humedad y temperatura óptimas.
• Reducir y eliminar contaminantes en el ambiente interior.
• Facilitar una ventilación adecuada.
• Filtración del aire exterior que es introducido en la vivienda.
• Utilizar materiales que no emitan productos contaminantes o insalubres.

En relación con la carpintería a instalar en los huecos de fachadas, ¿qué es lo que se les pide?:

• Ser herméticas y garantizar esa hermeticidad a lo largo de su vida útil.
• No emitir sustancias contaminantes o insalubres.
• Ser fáciles de mantener, para que no acumulen suciedad y que los productos de limpieza que se usen no tengan componentes contaminantes.

Las ventanas y puertas de aluminio cumplen estas exigencias y, de esta forma, garantizan una ventilación que cumpla con las normas y proporcionan el correcto confort y salud para los ocupantes del edificio.

tipos ventilación

Existen diferentes formas de ventilación:

Ventilación natural:

- No controlada, por medio de infiltraciones: depende de la diferencia de presión entre el interior y el exterior. No es la más adecuada, dado que el usuario no controla el aire que proviene del exterior, por lo que no se controla tampoco la energía interior que se consume, la salubridad y el confort.

- Semicontrolada: mediante la práctica de abrir las ventanas de forma sistemática. No se garantiza el correcto funcionamiento y la solución valdría en los casos en que las temperaturas exteriores fuesen similares a las interiores o que no haya molestias de ruido o contaminación atmosférica.

Ventilación mecánica: control automatizado que permite evitar molestias de ruido y de introducción de aire contaminante (ya que se colocan filtros).

- Simple flujo: La extracción del aire se realiza mediante un ventilador que a través de una red de conductos extrae el aire de las zonas húmedas (baños y cocina) y lo expulsa al exterior. El aire de admisión entra de forma natural al edificio por las zonas secas (habitaciones y salón) mediante rejillas.

- Doble flujo:  tanto la impulsión como la extracción disponen cada uno de un ventilador que asegura el caudal de aire necesario. Una de las principales ventajas de estos sistemas radica en la posibilidad de instalar un recuperador de energía, que aprovecha parte de la energía contenida en el aire de extracción cediéndosela al aire de admisión. Este sistema funcionaría tanto en invierno precalentando el aire de entrada, como en verano refrescando el aire exterior.