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El aluminio y su reciclaje: un mundo sostenible

Durante el mes de Mayo se celebró en la Universidad de Burgos el VI Congreso Internacional de REHABEND sobre “Patología de la Construcción, Tecnología de la Rehabilitación y Gestión del Patrimonio”. En él, se dieron cita expertos nacionales e internacionales en rehabilitación y recuperación de "patrimonio histórico y habitacional".

El aluminio y su reciclaje: un mundo sostenible

Se escucharon y repitieron palabras como: REHABILITACIÓN, SOSTENIBILIDAD, EFICIENCIA ENERGÉTICA, MEDIO AMBIENTE, CAMBIO CLIMÁTICO, de las que el aluminio es socio y consciente de su importancia desde hace muchos años.

También se pronunciaron frases como:
•    «Tenemos una asignatura pendiente, que habrá que resolver en los próximos años: la sostenibilidad»
•    «Mientras países como Holanda llegan a reciclar el 85% del material que se utiliza en la construcción, en España no se supera el 15%»

Todo esto nos debe hacer reflexionar sobre en qué mundo queremos vivir y qué mundo queremos dejar a las generaciones posteriores.

En un sector como el de la construcción, que es tan importante en el desarrollo de la sociedad, lo primero que se nos viene a la cabeza es el utilizar materiales que tengan una larga vida útil, y que al final de su uso puedan ser reciclables. El aluminio es uno de los materiales más sostenibles con los que cuentan industrias tan distintas como la construcción, el transporte o los envases.

Para la OCDE, una construcción sostenible debe conseguir una calidad integral desde el punto de vista económico, social y medioambiental, teniendo en cuenta el ciclo de vida completo de los edificios y los materiales empleados en su construcción para hacer una gestión eficiente de los recursos, prevenir la contaminación y respetar el medio ambiente. En todos estos aspectos, el aluminio cumple todos los requisitos, ya que su ciclo de vida en la construcción está entre los 50 y los 80 años y tiene una tasa de reciclado del 90%. La durabilidad de los acabados del aluminio (anodizado, lacado o decoración en madera) se debe a diversos factores como su resistencia frente a los rayos UVA y su adaptación a cualquier tipo de clima.

Analizar el ciclo de vida de los materiales se ha convertido en un aspecto clave, dado que cada producto tiene su “vida”, que empieza en el diseño y desarrollo del producto y termina al finalizar las actividades (reutilización, reciclaje, etc.) a través de las siguientes etapas: adquisición de materias primas; proceso y fabricación; distribución y transporte; uso, reutilización y mantenimiento; reciclaje y gestión de los residuos.

Empresas como ITESAL, que ya se hizo eco del Día Mundial del Reciclaje, apuestan por el aluminio para el diseño y fabricación de perfiles para la arquitectura. Además, tiene una gran gama de productos con rotura de puente térmico, que mejora el aislamiento en los edificios y ayuda al ahorro del consumo de energía en los mismos. Todo ello, demuestra el compromiso de la empresa aragonesa ITESAL, por la sociedad en la que participa.

itesal