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Estanqueidad y aislamiento acústico de las ventanas

Las faltas de estanqueidad y las infiltraciones de aire ocasionan distintas patologías en los edificios. Unas serán a nivel de confort (corrientes de aire no deseadas, enfriamientos o calentamientos excesivos de superficies en concreto o el ambiente en general, etc.) y otras estarán relacionadas con prestaciones técnicas.

Estanqueidad y aislamiento acústico de las ventanas

Si se pone el foco de atención en estas últimas, lo más común es dividirlas en posibles entradas de humedad, que ocasionan mohos, deterioro de elementos constructivos, condensaciones, etc. y en entradas de aire no controladas, que causan pérdidas energéticas, puentes térmicos, ventilaciones no controladas, desequilibrio de las instalaciones de ventilación mecánica, etc.

En cuestiones de eficiencia energética, se tiene muy clara la importancia que tiene el control de estas infiltraciones y estanqueidades, pero, de un tiempo a esta parte, se empieza a tener muy en cuenta el aislamiento y confort acústico, en parte por la normativa de obligado cumplimiento (Código Técnico de la Edificación) y en parte por las exigencias de los futuros usuarios de las viviendas, que cada vez están más informados y son más exigentes con los requerimientos que piden.

En algunas ocasiones se confunden aislamientos térmicos con aislamientos acústicos, cuando no tienen por qué ir de la mano, hay materiales que se comportan muy bien térmicamente pero acústicamente no aportan nada de aislamiento e, incluso, pueden ser contraproducentes.

Donde sí que hay un efecto común es en el control de la estanqueidad y permeabilidad al aire ya que, al evitar las infiltraciones, se evita la entrada de ruido.

Hay que prestar mucha atención en el diseño de las juntas entre materiales, controlando sus dimensiones, posibles movimientos relativos, distintos coeficientes de dilatación y el uso de sellantes flexibles que se adapten a esos movimientos sin deteriorarse, junto con un mantenimiento adecuado que mantenga las prestaciones iniciales a lo largo de la vida útil del edificio.

Ponerse en manos de profesionales, tanto en fase de estudio y proyecto, como en la fase de la ejecución de los mismos, es primordial para obtener resultados óptimos, junto con la elección de materiales eficientes y sostenibles.