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Las condensaciones (y cómo combinar medidas para prevenirlas en nuestra casa) (Parte II)

La condensación se puede formar en cualquier superficie, haciéndose más visible en los materiales no absorbentes, como las ventanas, pero también los espejos. ¿Quieres saber por qué las condensaciones suelen aparecer mayormente de noche, sus causas y cómo prevenirlas?

Las condensaciones (y cómo combinar medidas para prevenirlas en nuestra casa) (Parte II)
 
Las humedades por condensación son una consecuencia de los mejores aislamientos en el hogar, los cuales no permiten el intercambio de aire. En concreto, y tal como ya os avanzamos hace dos semanas en nuestro post con algunos consejos para elegir una buena ventana, cuando hablamos de condensación hablamos del cambio de fase de la materia que se encuentra en forma gaseosa (generalmente vapores), la cual pasa a forma líquida cuando alcanza su punto de rocío. En definitiva, se trata del proceso inverso a la vaporización.
 
No se puede detectar la humedad mientras el aire la absorbe; solamente se manifiesta cuando entra en contacto con una superficie fría donde se puede condensar. ¿Es esta la razón por la cual las condensaciones se manifiestan durante la noche? Si, ya que cuando se enfría el aire interior, éste deja de contener el agua vaporizada, licuándose esta en todas las superficies, es decir, paredes, muebles y ventanas. ¿Y dónde se hace más visible? Pues en las superficies que no pueden absorber la humedad, como vidrios y carpinterías, lo que afecta a cualquier material del que estén fabricadas las ventanas.
 
La condensación en las ventanas, por lo tanto, está causada  por un exceso de humedad en el interior de la casa. Esto se produce, sobre todo, en los meses fríos del invierno. ¿Por qué disminuye la frecuencia en verano? Porque en los meses más calurosos del año ventilamos constantemente, pero en invierno tendemos a reducir la renovación del aire para no enfriar la casa. 

En este caso, los principales motivos que forman las condensaciones en nuestras casas son los siguientes:
- Ducharnos diariamente y no ventilar después
- Hervir agua cuando cocinamos
- Si tenemos bebés, recurrir al uso de humidificadores 
- Lavar la ropa y posteriormente tenderla en el interior de la vivienda, para secarla con la ayuda de los radiadores
- Nuestra propia incidencia en el uso de la vivienda. Una excesiva ocupación produce un incremento de la cantidad de agua (y es que emitimos más de 7 litros de vapor de agua por persona/día)
- En definitiva, por la incidencia de cualquier aparato que añada vapor de agua al ambiente interior. 
 

La forma más directa de prevenir la condensación en las ventanas sería una batería de medidas entre las que podemos destacar:
- Instalar ventanas con Rotura de Puente Térmico (RPT) y que además contemplen, tal y como expresa el vigente CTE (Código Técnico de la Edificación), en sus DB HS de Salubridad y calidad del aire interior, unos aireadores que garanticen una adecuada renovación del aire. En este caso los mejores son los higrotérmicos, que abren la ventilación automáticamente al detectar una determinada humedad relativa del aire
- Además, lo más probable es que tengamos que reducir la cantidad de humedad en nuestra casa. Para lograrlo, instalaremos un deshumidificador que proyecte fuera la humedad del aire
- El uso del extractor cuando cocinemos
- La ventilación de los baños tras las duchas
- Si no disponemos de deshumidificadores, secaremos la ropa en el exterior de nuestra vivienda
- Adoptar la disciplina de abrir las ventanas por las mañanas, entre 5-10 minutos al día
- Evitar que la temperatura del interior de nuestro hogar llegue a un punto demasiado bajo. Y es que el aire frío no puede contener la humedad, la cual, se condensará en nuestras ventanas.
 
Una buena compra si padeces este problema repetidamente es un higrómetro. Se vende en ópticas, o en ferreterías. Es barato y te dará una información muy valiosa. ¿Un truco? Si nuestro ambiente interior contiene una humedad relativa del aire superior al 65 %, nos puede estar sugiriendo que abramos unos minutos las ventanas o que encendamos el deshumidificador. ¿Lo sabías?