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Persianas enrollables: Protección Solar

La función principal de las persianas es controlar la entrada de luz. Para ello, se puede regular su altura subiéndolas o bajándolas y, en algunos casos, modificando la orientación de las lamas que las forman.

Persianas enrollables: Protección Solar

Pero, además, también cumplen con las siguientes funciones:

- Aislamiento térmico:
Las persianas bajadas evitan el enfriamiento del interior en invierno, reduciendo el consumo en calefacción, así como minimizar el calentamiento de la vivienda en verano y reducir el uso de elementos de refrigeración.

- Protección contra la intemperie:
Protegen la ventana del viento, lluvia, etc. al igual que de la intensa exposición solar que pudiera dañar elementos del interior.

- Confort:
Las persianas motorizadas pueden activarse de forma remota y conjunta y regularse todas a la vez desde un único elemento (botón, mando, etc.)


Los principales elementos que forman una persiana son: el cajón de registro, el paño de lamas y el sistema de accionamiento.

- Cajón de registro:

Es el tambor en el que se enrolla la persiana. Su tamaño dependerá, principalmente, del modelo de lama de persiana y de la altura de la misma.

Es muy importante en el conjunto de la persiana, ya que se puede convertir en un elemento de transmisión de ruido y calor (puente acústico y térmico), sobre todo con el modelo monoblock o compacto, cuando el cajón se sitúa justo encima de la carpintería.

Son tres los tipos de cajón de registro más habituales:

· Cajón monoblock o sistema compacto: El cajón se sitúa justo encima de la ventana y se suministra de obra como un único elemento (ventana + guías + cajón), lo que simplifica la instalación en obra.
· Cajón mini o exterior: Pensado para colocar cuando la ventana ya está puesta y no se va a cambiar. Se coloca por el exterior y, al no estar en contacto con el interior de la vivienda, no suelen generar puentes térmicos ni acústicos.
· Sistema tradicional o de registro: Los elementos como la persiana o el eje se registran en el propio muro, lo que supone un mayor coste de ejecución en obra.

- Lamas de persiana:

Es el elemento más visible de la persiana. Un correcto diseño garantiza un funcionamiento suave y duradero. A nivel general se distinguen dos tipos de lama en función del material del que están fabricadas: lamas de aluminio laminado y lamas de aluminio extruido.

· Lamas de aluminio laminado: Son las más habituales y pueden encontrarse en la mayoría de los edificios de nueva construcción. Se recomiendan donde la prioridad es el confort. Van rellenas de un elemento aislante y existen lamas rectas y curvas de diferentes anchos, espesores, peso, etc. El diseño de ancho y curvatura de la lama determina la necesidad de un cajón de registro de menor o mayor tamaño.
· Lamas de aluminio extruido: Se recomiendan donde la prioridad es la seguridad. Son lamas con mucho espesor, robustez y peso, garantizando un nivel alto de protección contra intrusos. Hay modelos de máxima seguridad, con sistemas autoblocantes.

- Sistemas de accionamiento:

Principalmente son tres los tipos de accionamiento que se utilizan: cinta, cardan y motor.
Las ranuras por las que sale y entra la cinta son susceptibles de convertirse en zonas de entrada de aire, con las consiguientes pérdidas térmicas que ocasionan y siendo excelentes puentes acústicos. Los sistemas de cardan minimizan estos efectos.

Con la motorización también se evitan las pérdidas energéticas y entradas de ruido. Además, se pueden accionar todas desde un único pulsador y programar la subida y bajada en determinadas horas del día.

La motorización supone mayor suavidad en la subida y bajada de la persiana, alargando la vida de las misma. No se ven en el interior tornos ni cintas, ganando espacio y limpieza en la pared.

En cualquier caso, la correcta elección de una persiana junto con una buena carpintería de aluminio con Rotura de Puente Térmico no es garantía de éxito, si no están debidamente colocadas por un buen profesional.