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Por qué se producen condensaciones superficiales en las ventanas

El agua que vemos aparecer en las ventanas de nuestra casa procede del vapor que hay en el aire interior y se genera al respirar, regar las plantas, planchar, secar la ropa, ducharnos, cocinar, etc.

Por qué se producen condensaciones superficiales en las ventanas

Lo primero que hay que aclarar es que no hay ningún material que genere agua; (condensación). Lo que sí hay son materiales que, al no ser absorbentes, acumulan el agua en su superficie. Pero en todo caso, es un agua que ya está en casa, en el ambiente y no lo genera ningún material especialmente. Por lo tanto, no hay que atacar materiales, sino el origen del agua y su causalidad. Ningún material con el que se fabriquen ventanas puede eliminar per se, el agua del ambiente interior, ni metálico ni plástico porque no son porosos. La madera en todo caso, puede absorber la humedad, pero se hinchará, se desajustará y se estropeará.

Cuando este vapor de agua entra en contacto con una superficie más fría no absorbente, se condensa sobre ella (aparecen gotitas), por ejemplo en el espejo y baldosas del baño tras la ducha.

Si  nos encontramos con condensaciones en las paredes (moho) o ventanas de la casa, hay que analizar el por qué de las mismas. Un método fácil de seguir es apuntar en una libreta la humedad interior y temperaturas interior y exterior (hay relojes o estaciones meteorológicas sencillas que lo pueden llegar a medir) y ver cómo varían a lo largo del día. Lo más normal es que las condensaciones aparezcan a primera hora de la mañana, que es cuando en la calle hace más frío, la casa por norma general lleva más horas sin calefacción y está más fría y en las habitaciones se ha acumulado más humedad (respiraciones al dormir con la casa totalmente ocupada, baños, cocina, etc.).

condensaciones en las ventanas

Si vemos que la humedad es elevada (superior al 55 %) hay que intentar reducirla para ver si así se soluciona el problema. Otras posibles causas de la aparición de humedades en el interior de la vivienda pueden ser defectos en la colocación de los elementos de la fachada (ventanas, paredes, etc.), entrada de humedad del exterior por filtraciones, rotura de tuberías, etc.

Reducir la humedad relativa del interior de las viviendas dejándola entorno al 50 % es primordial para evitar las condensaciones. Además de colocar ventanas con Rotura de Puente Térmico con vidrios dobles o triples y observando, (lo más importante), una correcta instalación en obra.

Una forma sencilla de reducir la humedad es ventilar, con hacerlo durante 10 minutos al día es suficiente, y prácticamente no se generan pérdidas de temperatura interior. Aunque esté lloviendo, generalmente el aire exterior está menos caliente que el interior y al entrar en la vivienda se va a calentar reduciéndose su porcentaje de humedad relativa, por lo que estaremos “secando” el aire interior.

Al sustituir las ventanas antiguas por otras nuevas, éstas suelen ser más estancas que las anteriores y, sin darnos cuenta, estamos eliminando la ventilación que se producía sin que fuéramos conscientes de ello (o sí, cuando veíamos moverse las cortinas los días de mucho viento). Por eso, con ventanas nuevas es más importante aún el ventilar adecuadamente.


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