Home >

Tras la colocación de las ventanas hay que limpiar lo antes posible los restos de construcción

Las superficies de las ventanas de aluminio lacadas o anodizadas suelen estar expuestas al exterior y recogen suciedad cuya cantidad, dependiendo del área geográfica donde estén ubicadas, las condiciones ambientales o la exposición a los elementos del edificio, puede variar.

Tras la colocación de las ventanas hay que limpiar lo antes posible los restos de construcción

Se necesitará una limpieza más frecuente en zonas altamente industrializadas que en zonas rurales. En regiones costeras, con niebla, con ciclos frecuentes de condensación y secado se puede crear una gran acumulación de sales y suciedad atmosférica que se adhieren persistentemente. En climas donde las precipitaciones son bajas, las oportunidades para el lavado natural de las superficies son mínimas.

El mantenimiento periódico reduce la acumulación de suciedad a largo plazo. Cuanto más frecuentemente se limpie el aluminio, su mantenimiento será más fácil. En la siguiente tabla se indican unos períodos de comprobación y limpieza regulares mínimos:

limpieza ventanas aluminio

Tras la colocación de las ventanas hay que limpiar lo antes posible los restos de construcción que hayan podido mancharlas, hormigón, mortero, etc. Al elegir el método de limpieza y agente limpiador, hay que tener en cuenta el resto de materiales que se pudieran ver afectados negativamente por el mismo. La limpieza debe realizarse cuando la ventana esté a la sombra o, a ser posible, en un día nublado.

Para la limpieza de manchas superficiales, el procedimiento más sencillo es limpiar con agua a presión moderada, para disolver la mancha. Si aún sigue adherida tras el secado, será necesario utilizar un detergente suave.

Cuando se aplica un detergente o jabón suave es necesario utilizar un cepillo o una esponja para eliminar la mancha, haciendo una presión uniforme, primero con un movimiento horizontal y después con un movimiento vertical. La superficie, una vez bien aclarada, se puede dejar secar al aire o usar una gamuza, una escobilla de goma o un trapo sin fibras.
A continuación, se expone un resumen de precauciones a tener en cuenta para realizar la limpieza.

- No utilizar productos de limpieza ácidos o alcalinos agresivos. Los disolventes concentrados o productos abrasivos pueden ocasionar daños en las superficies lacadas. Es mejor probar primero en una pequeña zona y no mezclar distintos productos de limpieza.
- Aclarar la superficie con agua limpia antes de aplicar el producto de limpieza.
- No frotar excesivamente con productos abrasivos para eliminar manchas difíciles, ya que se puede producir un aspecto indeseable en el acabado.
- Respetar la frecuencia de limpieza en función de la tabla citada anteriormente. La aplicación periódica de protectores superficiales ayudará a mantener la apariencia y reducir la necesidad de limpieza.

Con estos pequeños de hábitos de limpieza de las ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico, se consigue disfrutar de unas ventanas que durarán lo mismo que el edificio sobre el que están instaladas.