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Un pequeño placer que nos ofrece el aluminio

Dejémonos llevar por esos pequeños placeres que nos da la vida. En la sociedad actual, nuestra vida cotidiana marcha a una velocidad a la que no se nos permite identificar y disfrutar esos momentos. Para poder disfrutarlos, primeramente hay que pararse, aislarse, pensar en uno mismo  y saber reconocerlos y apreciarlos.

Un pequeño placer que nos ofrece el aluminio

Pequeños placeres como escuchar la risa de un bebé, encontrarse con un amigo de la infancia, un baño de burbujas, escuchar las olas golpeando contra las rocas, una sonrisa espontánea, cerrar los ojos mientras escuchas una gran canción y muchos otros.

Otro de esos pequeños placeres, que todos hemos vivido alguna vez, es cuando dentro de la protección que nos da nuestra vivienda en invierno, entran esos inocentes rayos de luz que nos calientan y nos regocijan. Podríamos decir que nos sentimos igual de protegidos y calientes como cuando nos encontramos en el útero de nuestra madre.

Pues bien, esos momentos tenemos que agradecerlos en gran parte al tipo de carpintería que colocamos en nuestra vivienda. La carpintería de aluminio con rotura de puente térmico, gracias a sus características resistentes, permite más con menos. Permite hacer grandes aperturas de huecos en fachadas con unos perfiles muy esbeltos, dejando mayor entrada de luz y de calor.

Igualmente, esa carpintería nos protege del frío exterior, debido a la rotura de puente térmico, y nos hace sentirnos protegidos del exterior.

En las fotografías podemos apreciar una corredera elevable de ITESAL: IT-128-ELV. Gracias a las características de la corredera elevable, podemos obtener amplias aperturas. Su funcionabilidad se compagina con elevadas prestaciones mecánicas y térmicas, por lo que podemos obtener más luz y calor mientras nos sentimos protegidos y aislados.

ventanas de aluminio que protegen y aislan del frío

Intentemos seguir el siguiente consejo: “parar y disfrutar un momento de esos pequeños placeres que nos da la vida y que nos ayudan a disfrutarla más plenamente; agradezcamos al aluminio que nos ofrezca uno tan placentero y mundano”.