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Ventanas de Aluminio con RPT (o el fin de la condensación en el interior de las viviendas) (Parte I)

¿Por qué se producen las condensaciones? Porque el aire que tenemos en el interior de nuestras casas contiene, en mayor o menor medida, vapor de agua. Las ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico (RPT) ayudan a eliminarlas. ¡Conoce su secreto!

Ventanas de Aluminio con RPT (o el fin de la condensación en el interior de las viviendas) (Parte I)
 
La condensación dentro de tu vivienda se produce cuando el aire húmedo entra en contacto con una superficie lo suficientemente fría como para que el vapor de agua que contiene pase a estado líquido, formando gotas de agua, por ejemplo, en la pared exterior de una botella de refresco en verano. ¿Y a quién no se la difuminado alguna vez su propia imagen en cualquier espejo de baño en invierno?

El exceso de humedad en el aire del interior favorece la aparición de la condensación. Diversas actividades diarias y domésticas, como las duchas de agua caliente, cocinar, el riego de plantas o, simplemente, lavar la ropa, aumentan las probabilidades de condensación. ¿Cómo podemos controlar estas condensaciones?:
 
- Mediante el aislamiento térmico, que ayuda a reducir la cantidad de calor perdido. A mayor aislamiento, mayor aumento de la temperatura de las superficies interiores de la vivienda, reduciendo la posibilidad de que se produzca condensación. ¿Y cómo podemos favorecer dicho aislamiento? Con ventanas de aluminio con RPT, las cuales minimizan la aparición de condensaciones superficiales, además de mejorar el confort y reducir la factura de calefacción. ¿Otro requisito esencial? Su correcta puesta en obra. De este modo nos aseguraremos evitar los puentes térmicos.
 
- También las controlaremos con una adecuada ventilación, que permita que el aire cargado de humedad salga de la casa antes de que se produzca la condensación. Al entrar aire del exterior, más frio en invierno que el del interior, y calentarse, conseguiremos reducir el % de humedad relativa global.
 
En la mayoría de los casos, si no hay un elemento anormal que genere un aumento de la humedad, como filtraciones de tuberías, canalones obstruidos, o fugas en desagües y goteras, simplemente cerciorándonos que realizamos una adecuada ventilación en cocinas y baños, y siempre que evitemos que las típicas zonas con escasa circulación de aire (como las esquinas, o detrás de los armarios) se queden sin ventilar, nos aseguraremos la reducción del riesgo de condensación. Aunque, para que nuestra dinámica surja efecto, las ventilaciones requerirán de ciertos requisitos.
 
La alta permeabilidad al aire de las ventanas que se instalaban en las viviendas hacía que disminuyera la humedad en el ambiente, por esa ventilación “no deseada”. ¿A costa de qué? De un “enfriamiento” continuado de la casa, o lo que es lo mismo, de un aumento del gasto en calefacción. Al sustituirlas por sistemas de aluminio con RPT más “ajustados”, conseguimos una vivienda confortable y silenciosa, y mediante ventilaciones controladas,  o con la colocación de sistemas de extracción o aireadores, basta unos minutos al día para evitar las condensaciones superficiales.
 
 
Además, una adecuada calefacción es otro factor que ayuda a disminuir las condensaciones superficiales. Y es que al aumentar la temperatura de las superficies internas se reduce el enfriamiento del aire al entrar en contacto con ellas, facilitando que no llegue a condensar la humedad que contiene. Un sistema de calefacción continuo favorece el calentamiento adecuado de todas estas superficies.

En definitiva, colocando ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico en nuestra casa mejoraremos significativamente el aislamiento de su “piel”, reduciremos las pérdidas de calefacción, a la par que lograremos minimizar la aparición de condensaciones superficiales, aumentando el confort en el interior de nuestras viviendas y el ahorro energético. 
 
¿Ha llegado el momento de substituir tus ventanas por otras que te aseguren un excelente aislamiento? Contacta con los profesionales cualificados que te recomendamos, e invierte en una decisión especialmente importante: el confort térmico.