Marco Vitruvio, arquitecto, ingeniero y tratadista romano, en su “Tratado De Architectura”, (escrito en el año 15 a.C.) definía la arquitectura en base a tres aspectos fundamentales: Venustas (belleza),  firmitas (firmeza) y utilitas (utilidad).

Es importante darle personalidad y durabilidad al edificio proyectado por lo que a la hora de concebirlo, los arquitectos y diseñadores, tienen que definir con claridad y adecuadamente los acabados a emplear.

Los 3 factores primordiales en base a los cuales se escogen materiales o acabados son: la estética, su uso y su mantenimiento. Y para definirlos correctamente hay que tener en cuenta en gran parte la zona geográfica del edificio y el uso que va a tener.

En el caso del edificio que se presenta en el artículo de esta semana, un edificio de viviendas en la calle María Agustín de Zaragoza, se mantuvo la fachada principal protegida por patrimonio y se permitió la elevación de tres plantas más.

ventanas de aluminio

Por lo tanto, podemos decir que es una obra nueva con parte de rehabilitación.

La carpintería de aluminio tenía que cumplir una doble función. Por una parte, el adaptarse a la fachada y los requerimientos de patrimonio y, por otro, conseguir el mejor aislamiento del hueco.

Ambos requerimientos han sido conseguidos por el sistema de carpintería de aluminio de ITESAL, IT-71 R.P.T., que con una poliamida de 34 mm., consigue un perfil de aluminio totalmente aislante y permite la colocación de vidrios de alto aislamiento. Además, puede ser lacado con multitud de colores y, por lo tanto, adaptarse a la exigencia de patrimonio. En este caso en el RAL 8014.

En las plantas de rehabilitación, para mantener la estética del edificio antiguo, se colocaron saetinos en los vidrios y contraventanas interiores para lograr el oscurecimiento interior.

Otro aspecto importante, es la buena fabricación y ejecución de la carpintería y eso corrió a cargo del taller ALUMINIOS BOLDOVA.