Los edificios en los que viven, trabajan, se relacionan, disfrutan, etc. las personas, tienen huecos en sus fachadas para, entre otras cosas, conectar al usuario con el exterior.

Disfrutar de unas vistas maravillosas, aprovechar la iluminación natural, tener la posibilidad de alargar la mirada al horizonte, relajar los sentidos, evadirse momentáneamente, todo esto se puede conseguir con las ventanas y aperturas en los edificios, por eso es importante que estén y que se solucionen de forma correcta.

Por otro lado, estas aperturas también son un punto débil en la fachada, si se comparan con las zonas opacas en las que se pueden colocar grandes espesores de aislamiento, por lo que es muy importante el resolverlos eficientemente.

La piel del edificio es la carta de presentación del mismo hacia el exterior y los huecos son parte fundamental de esa estética que se quiere conseguir. Deben tener las dimensiones adecuadas y deseadas, con los colores elegidos y con una durabilidad y resistencia equivalente a la esperada del edificio al completo, por eso es vital elegir los materiales adecuados para ellos.

La mayor superficie la ocuparán los vidrios. Es el elemento transparente del hueco, por ellos entrará la luz, la energía del sol, se verá el exterior, aislará de las inclemencias del tiempo, evitará que se escape el calor en invierno, etc. por lo que hay que prestar mucha atención a la hora de elegir el vidrio a colocar. Un asesoramiento por parte de un experto es fundamental, pero, aunque su presencia, en lo que se refiere a superficie sea menor, es igual de importante instalar esos acristalamientos sobre la carpintería adecuada.

Los perfiles que forman la estructura de la ventana tienen que ser resistentes, eficientes energéticamente, duraderos, sostenibles, acordes a la estética deseada del edificio, con una buena maniobrabilidad, sin límites al diseño, etc. y es en estos casos donde el Aluminio con Rotura de Puente Térmico destaca como el mejor material para cumplir con todos esos requisitos.

En definitiva, si se pretende resolver los huecos de los edificios de una forma adecuada, eficiente, duradera y sostenible, hay que prestar mucha atención a la elección de sus componentes, principalmente el vidrio y la carpintería que lo sustenta, asesorándose por expertos e instalándose por profesionales que garanticen las prestaciones de las ventanas después de colocadas.