En base al ocio, durante el siglo XXI, rivalizan en su desarrollo aquellas experiencias reales con las virtuales. El “Túnel del viento”, en la zona de restauración, ocio y tiendas de Puerto Venecia en Zaragoza, es un ejemplo de experimentación práctica, de descarga de adrenalina del usuario y finalmente una experiencia para pasar un momento agradable. Se trata del primer túnel del viento de Aragón, que permite volar literalmente a quien se aventura a entrar en su interior, teniendo una sensación similar a la que se tiene al hacer caída libre desde una avioneta.

Rivalizando con el viento más famoso del lugar (el cierzo), TERMINAL ZERO es un edificio que llama a atención al visitante, siendo uno de los más grandes del mundo de su tipología.

La luz es un elemento esencial en este proyecto, creando muros cortinas de aluminio de grandes dimensiones, dando respuesta con los sistemas de ITESAL, específicamente el muro cortina IT-50 MC, en el que para poder dar solución a las resistencia por presión del aire, se tuvo que reforzar con perfiles que además marcan la estética vertical por el exterior.


muro cortina aluminio

Para poder desafiar al viento, el cálculo de muro cortina atendió a dos comprobaciones: la resistencia de la sección del perfil, comprobándose que la tensión de cálculo de la sección solicitada no sobrepase la tensión admisible del aluminio; y la flecha máxima admisible, comprobándose que la flecha inducida no sobrepase los valores establecidos por las normas de aplicación.

En todo caso un muro cortina de aluminio, nos ofrece seguridad, rigidez y resistencia, pero a la vez ligereza.

El ocio siempre ha sido un indudable indicador del grado de bienestar y calidad de vida de una sociedad y el tiempo dedicado al mismo juega un papel cada vez más importante en la población actual.