Posteriormente, ya en ejecución, para la fachada principal y posterior se ha utilizado carpintería de aluminio de ITESAL, serie IT-61-RPT, de altas prestaciones térmicas y acústicas, y fachada ventilada de composite. El composite está compuesto por dos chapas de aluminio, normalmente lacadas y pegadas a un alma de polietileno, material de óptimas cualidades térmicas y acústicas, con propiedades ignífugas.

La instalación de la carpintería fue ejecutada con maestría por el taller Aluminios Capapey.

Ya vemos que el aluminio, se ha utilizado en gran parte del acabado de la fachada. Y es que el aluminio se usa ampliamente en la construcción debido a sus propiedades intrínsecas de ligereza y resistencia a la corrosión, utilizándose en fachadas exteriores, techos y paredes, en ventanas y puertas, en escaleras, barandillas, estanterías y otras aplicaciones.

El aluminio puro es un metal de baja resistencia y, por lo tanto, no es adecuado para aplicaciones de construcción, pero gracias a la aleación con otros metales como cobre, manganeso, magnesio, silicio, zinc, etc., cambia sus propiedades para mejorarlas. El aluminio utilizado para la carpintería (ventanas, puertas, muros cortina, barandillas…) tiene una aleación con silicio y magnesio; el utilizado para las planchas de composite está aleado con magnesio.


ventanas aluminio

Gracias a sus características, los beneficios que ofrece el aluminio a la industria de la construcción son numerosos:

- Durabilidad: el aluminio utilizado para la construcción es resistente al agua, a la corrosión e inmune a los efectos dañinos de los rayos UV, lo que garantiza una resistencia duradera.

- Bajos costos de mantenimiento: el aluminio no requiere ningún tipo de mantenimiento especial, ya sea anodizado o lacado.

- Acabados: el aluminio puede ser anodizado o lacado en cualquier color, por lo que es posible obtener los efectos más variados y satisfacer así las necesidades decorativas del arquitecto. Los tratamientos de aluminio aumentan la durabilidad del material y su resistencia a la corrosión.

- Propiedades reflectantes: el aluminio es ampliamente utilizado para el manejo de la luz. Sus propiedades reflectantes ayudan a reducir el consumo de energía para la iluminación y la calefacción.

- No es combustible: no se quema y, por lo tanto, se clasifica como material incombustible (clase de reacción al fuego A1). Al fundirse a 650 ° C, no emite gases nocivos.

- Es ecológico: estudios certificados han demostrado que las aleaciones, los tratamientos de superficie (recubrimientos) y los materiales utilizados son neutros. El aluminio utilizado en la industria de la construcción no tiene ningún impacto negativo ni en la calidad del aire dentro de los edificios, en la tierra o el agua.