Las imágenes térmicas, o el uso de cámaras de infrarrojos, es una tecnología que últimamente está adquiriendo importancia en la construcción. Hoy en día, el coste de estas cámaras termográficas es muy asequible y es más sencillo y barato que un profesional pueda tenerlas para inspeccionar y verificar la calidad y rendimiento del edificio durante y después de ser construido.


cámaras termográficas 

Las cámaras termográficas son herramientas de detección y medición de la temperatura superficial de forma gráfica, que funcionan según los principios de la termografía por infrarrojos. Detecta la radiación infrarroja del espectro magnético para producir una imagen llamada termograma, una representación visual de las variaciones de temperatura detectadas dentro del campo de visión de la cámara. La cámara funciona presentando una escala de color que muestra diferencias relativas de temperatura, con rojo o blanco como el más cálido y azul o púrpura como el más frío. (El software de la cámara permite a los usuarios personalizar el esquema de color). La cámara es muy sensible y detecta diferencias de solo unos pocos grados.

Hay una larga lista de beneficios en la utilización de estas cámaras termográficas en el sector de la construcción: detección rápida y fácil de pérdidas de energía, fugas de calor y aire, humedades, aislamientos deficientes o la distribución de temperaturas en sistemas de calefacción.

Esta forma de medición no invasiva nos permite ahorrar costes y detectar problemas de aislamiento. Nos puede llegar a servir para concretar, con gran precisión, dónde deben focalizarse todos los esfuerzos de ahorro energético de un edificio.