Tras realizar la reforma de una vivienda en la que se han cambiado las ventanas, se procede a disfrutar de un confort inmediato y un ahorro energético a lo largo de la vida de éstas debido a las prestaciones del producto instalado.

¿Qué pasará con esas prestaciones al cabo de un año? ¿y al cabo de 10, 20, 50, …?, porque está claro que, si las ventanas que se instalen hoy son de aluminio con Rotura de Puente Térmico, durarán todos esos años si se utilizan de una forma normal.

Para asegurar que sus prestaciones no disminuyen durante ese periodo, es fundamental realizar unas labores de mantenimiento sencillas en el caso del aluminio.

La limpieza con agua limpia y un poco de jabón neutro alargará el color y brillo de los perfiles de una forma significativa, ya que las pinturas que se utilizan están preparadas para “defenderse” de la radiación solar, mientras que el polvo y la suciedad que se depositan en su superficie evita esa protección.

El mantenimiento y repaso de los sellados evitará entradas de agua y filtraciones de aire, con las consecuentes pérdidas energéticas, de confort y entradas de ruido.

Los herrajes y accesorios que hacen que las ventanas abran y cierren también requieren un poco de atención manteniendo limpios los canales por los que circulan y lubricadas las partes móviles. Así se conservarán las maniobras suaves y fáciles de realizar.

Además, por el uso continuado, por “portazos” debidos al viento, etc., pudiera ser que se “desajustara” alguno de los componentes de la ventana. En estos casos, se debería contactar con un profesional para que realice las regulaciones oportunas. Estos desajustes pueden entorpecer las maniobras de apertura y cierre hasta hacerlas impracticables o ser la causa de entradas de aire, agua, etc. con lo que ello conlleva.

Estas operaciones de mantenimiento y alguna más que se puede realizar están reflejadas en los Manuales de Uso y Mantenimiento que deberían ser entregados por el fabricante de la ventana.

¿Por qué realizar el mantenimiento de las ventanas? Para conseguir mantener las prestaciones del primer al último día de vida de los cerramientos.