De cara al diseño de mobiliario y componentes para el exterior de nuestras viviendas, terrazas, jardines, zonas de ocio, etc., elegir el aluminio como material base de esos diseños es la mejor opción. Sí, la palabra es “diseño”, porque va ligada a la palabra “aluminio”, gracias a sus excelentes propiedades como metal.

La modularidad para poder adaptarse a cualquier entorno o distribución elegida por el usuario, flexibilidad y resistencia para garantizar la seguridad y durabilidad, ligereza y facilidad de transporte para aquellos sitios de disfrute por temporadas, adaptabilidad a cualquier tipo de clima o exposición climática manteniendo sus prestaciones a lo largo del tiempo, sin mantenimiento, amplia gama de acabados; forman gran parte de la lista de “deseables” que se requieren en ese tipo de elementos (sofás, asientos, muebles de exterior, camas, etc.) y, no cabe duda de que con el aluminio se consiguen todos y cada uno de ellos.

Pero, además, a toda esta lista de ventajas, hay que añadir la que quizá sea más importante y es que se trata de un material 100 % RECICLABLE e INOCUO, por lo que se convierte en la opción más SOSTENIBLE, lejos de otros materiales no tan duraderos y con mantenimientos complejos como puedan ser la madera o, sobre todo, los plásticos, que además, son difíciles de reciclar y se corre el riesgo de que terminen siendo un residuo en los vertederos.