La elección o la sustitución de las ventanas y cerramientos en nuestros posibles proyectos o reformas supone una inversión importante, y en ocasiones, un meritorio esfuerzo económico. Por esta razón, uno de los factores a destacar, es la durabilidad de la inversión, es decir, durante cuánto tiempo me voy a beneficiar.

La durabilidad de un cerramiento se puede definir como el tiempo durante el cual la ventana se encuentra en uso, eso sí, y esto es de gran importancia, manteniendo todas sus propiedades originales. La razón de escoger materiales y productos con un gran ciclo de vida nos aporta una serie de beneficios económicos, al disponer de un mayor tiempo de amortización de la inversión y evitar la necesidad de volver a realizar de nuevo otra inversión para el cambio de las ventanas en un corto periodo de tiempo.

¿De qué depende el ciclo de vida de un cerramiento?

Este concepto depende fundamentalmente del material utilizado en la fabricación de la carpintería. Es decir, va a depender del comportamiento que tenga a las condiciones ambientales, de su coeficiente de dilatación, de la posibilidad de un nulo o un fácil mantenimiento y de su resistencia.

ventanas aluminio RPT


El aluminio nos ofrece la mejor de las opciones

La duración del aluminio es uno de los factores más característicos y destacables de este tipo de material. Desde hace más de 100 años, el aluminio se utiliza como material esencial dentro de la arquitectura con ejemplos emblemáticos como las ventanas del icónico Empire State Building de Nueva York que se han conservado intactas, manteniendo sus excelentes cualidades con el paso de los años.

Cuando elegimos una ventana de aluminio con RPT, tenemos la garantía que sus prestaciones van a durar a lo largo de todo su ciclo de vida, que, en ocasiones, es mayor que el ciclo de vida del propio edificio. El aluminio es un material, un metal, con gran resistencia y con una gran estabilidad dimensional bajo condiciones ambientales (por ejemplo, cuatro veces inferior al plástico) por lo que se evita las pérdidas prestacionales de la ventana a lo largo de su uso. En relación con el mantenimiento, los sistemas de carpintería de aluminio con RPT no requiere un mantenimiento exhaustivo, salvo su limpieza periódica, lo que se traduce en una importante ventaja de costos durante su vida útil.

Este conjunto de propiedades hace del aluminio, el material por excelencia en todos aquellos elementos que soportan las acciones de los agentes atmosféricos con un bajo mantenimiento, como pueden ser muros cortina, lamas parasoles, albardillas, vierteaguas, lamas de fachadas, etc…, y/ó como no podía ser de otro modo, cerramientos exteriores de la envolvente del edificio


Ejemplo. – Viviendas en Segovia

Nos gustaría resaltar, como ejemplo, los cerramientos exteriores en un bloque de viviendas situado en la calle Sexmo de Casarrubios en ciudad de Segovia. En este bloque de edificios, con balcones de tamaños y formas especiales, se buscaba la seguridad en el mantenimiento de las prestaciones de los cerramientos,  con un nulo mantenimiento posterior de los mismos., La solución, como no podía ser de otra forma, aluminio con RPT.

Se resolvió con la serie IT65RPT de Itesal Ventanas en acabado Gris Grafito, que cumple con todos los objetivos buscados. Además, el trabajo fue realizado de forma muy profesional y exitosa por parte de Metalicas Ruano Benito de la localidad de Gomezserracín, en la provincia de Segovia.